La recta final del año es el momento idóneo para planificar la Declaración de la Renta (IRPF) y ahorrar hasta 4.300 euros (ver anexo), si bien los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) advierten de que las ventajas fiscales benefician, sobre todo, a los contribuyentes con mayores ingresos y patrimonios. Así, mientras que las personas con rendimientos anuales inferiores a los 21.000 euros podrán abaratar su factura en unos 1.600 euros, este ahorro escalaría hasta los casi 60.000 euros para quienes perciben ingresos superiores a los 600.000 euros al año.

Los técnicos achacan a la falta de un Gobierno estable la ausencia de novedades fiscales, y en concreto en el IRPF. Así que la única medida que afecta a un mayor número de personas es la subida -desde los 12.643 euros hasta los 14.000 euros- del umbral de las rentas del trabajo por debajo del cual no están obligados a declarar. Este límite en las comunidades de régimen común se eleva a los 22.000 euros si sólo existe un pagador (también si habiendo más pagadores no han satisfecho en total más de 1.500 euros).
En este contexto, los técnicos recuerdan su ya referente Decálogo de Consejos Fiscales, que habría que poner en práctica antes de que acabe 2022 . Hemos incluido sólo las medidas que afectan al territorio común y no a los territorios forales.